Posibles fuentes de inspiración que motivaron al autor del mirador
Lima se caracterizó por tener muchos miradores, ubicados por lo regular en el tercer piso de las antíguas casonas construidas por acaudalados comerciantes y agentes navieros, que por razón de sus intereses requerían otear desde ellos con la ayuda de un catalejo, la llegada o salida de buques mercantes del puerto del Callao, perfectamente visible desde Lima en días despejados. Aún podemos apreciar el mirador del cuarto piso de la casona de Osambela o de Oquendo (antíguamente llamada “La casa de la Veracruz”)18, construida por el vasco-navarro don Martín de Osambela y Osambela, e inaugurada el año 1808; dicho don Martín fué próspero comerciante importador de mercaderías de España, y entre Lima y Moquegua-Tacna, pasando luego a ser agente naviero y armador, y se cuenta que desde su hermoso minarete veía con ayuda de un catalejo, la entrada de las naves que venían al Callao desde Panamá y Guayaquil o de Valparaíso. En el portal de Botoneros, -entre Mercaderes y Pasaje Olaya-, de la plaza Mayor o de Armas, lo mismo que en la calle de Bodegones (Jr. Carabaya), y en la calle Capilla (Jr. Trujillo, Rímac), además de otras casas importantes, existieron construcciones y minaretes destinados a ver el horizonte, aunque fuere la hermosa puesta del sol y los celajes del atardecer, por no hablar de los campanarios de las iglesias, que muchas veces sirvieron para divisar al enemigo circunstancial; y aún podríamos considerar el lugar del Otero y el mismo cerro San Cristóbal, entre los lugares utilizados para otear, incluyendo las corridas de toros en la Plaza de Acho, que antes que profundizaran el coso eran perfectamente visibles, aún a simple vista.
Hasta ahora existe en el Rímac, el “Mirador del Baratillo”, ubicado en la azotea de una casona de dos pisos situada en el Jr. Casma Nº 216, entre las calles Baratillo y Catacaos, la que fué construida el año 1804 según reza una piedra grabada a su entrada. Este mirador se puede ver desde el Puente Santa Rosa y calles aledañas, pintado de color gris oscuro con cúpula de color ocre; se compone de una torrecilla de dos cuerpos: el primero era una habitación cuadrangular de unos 5 m. de alto, con puerta y ojos de buey en sus otros tres lados; el segundo cuerpo es una habitación octogonal de unos 3 m. de alto, con una puerta y tres ventanas cuadradas intercaladas en paredes lisas, a la que se accede por una escalera de baranda que se prolonga alrededor de la habitación, teniendo como techo una cúpula de latón , rematada por una figura plana de madera que representa a un ángel sostenido sobre un pié, tocando una trompeta que sujeta con ambas manos. Algunos le dicen por ello a este mirador “El Angel Trompetero”. El mirador fué mantenido y habitado hasta el año 1981, pero luego fué abandonado y descuidado. Este mirador parece haber sido erigido en las postrimerías del siglo pasado (XIX), tratando su constructor de imitar el “Mirador de Ingunza”, que se levanta a seis cuadras de distancia.
Indudablemente que estas construcciones limeñas, y más aún, tantísimas otras que vió el Dr. Francisco E. de Ingunza en sus interminables peregrinaciones por las tierras del Islam (Egipto, Palestina, Líbano, Siria, Turquía, Persia, etc.), además de las que vió como rezago de la ocupación morisca a la península Ibérica, fueron las que finalmente inspiraron al autor del mirador que lleva su apellido, en el deseo de tener un lugar cómodo y apropiado para espectar las corridas de toros de la Plaza de Acho, sin tener que estar entre el público asistente.
| 19 Municipalidad de Lima Metropolitana y Petróleos del Perú.- “Planos de Lima: 1613-1983”.- Imp. Industrial Gráfica S.A., Dic. 1983, 30 planos, Lima: ver planos Nos. 9 (1858), 14 (1904) y 16 (1924). |
La Giralda en la Maestranza y el Mirador de Ingunza en Acho:
| Otro motivo de particular inspiración, que conoció el Dr. de Ingunza en sus interminables viajes por España, fué la Real Plaza de la Maestranza de Sevilla - a la que ya nos hemos referido-, sobre cuyos tejadillos vió emerger refulgente la torre de “La Giralda”, complementando la hermosura de la más bella de todas las plazas de toros. Quizá al regresar a Lima y ubicarse en las graderías de Acho, le vino la idea de construir algo parecido, para que los espectadores del tendido de sol pudiesen recrear la vista, abarcando con una sola mirada el dorado albero del suelo; la estampa de los que se enfrentan a la muerte en un mundo de formas, luces y colores; el colorido del público de sombra y, el Mirador de Ingunza emergiendo enhiesto sobre la bicentenaria arquería de Acho, causando similar impresión o recuerdo de la Giralda sobre la Maestranza de Sevilla, como muy bien lo ha captado el artista Alfredo Osorio en tres magníficas acuarelas pintadas el año 1971. |
El Mirador de Ingunza y el escudo de Bilbao:
El pintor Sabino Springett, en la década de 1970 aproximadamente, captó como ningún otro, un paisaje del Rímac visto desde la orilla opuesta, donde destacan nítidamente el “Puente Balta”, -óleo que lleva ese nombre-, y en su extremo izquierdo el Mirador de Ingunza emergiendo enhiesto entre las demás construcciones. Este cuadro se encuentra en la Escuela Nacional de Bellas Artes, de Lima, y nos servirá para expresar su semejanza paisajística, con la que ofrece el escudo de la ciudad de Bilbao, que pasamos a describir y considerar como motivo de inspiración para la construcción del Mirador de Ingunza, viéndolo desde el exterior de la Plaza de Acho, situándose el observador en la margen opuesta del río Rímac, complementando no sólo dicha plaza sino el paisaje exterior a su vera, aunque admitimos que en este caso los elementos considerados se someten a un ordenamiento que puede ser mera, aunque increíble coincidencia.
La villa de Bilbao, capital de la Provincia de Vizcaya, fue fundada en 1300 y tiene como blasón heráldico al río Nervión y el puente e iglesia de San Antonio Abad, más conocido como “San Antón”, iglesia que data de la primera mitad del siglo XV, habiéndose constituido en símbolo de la ciudad y hasta la actualidad en motivo de inspiración para los artistas. En el extremo superior de la torre representada en el escudo, se aprecia una figura humana apoyada en un solo pié, similar a la figura de madera que don Francisco de Ingunza hizo colocar en el ápice de su mirador, quizá inspirado en la torre que aparece en el escudo de Bilbao; el hecho de estar complementado por la cercana presencia del río Rímac y el puente Balta, lo acercan más aún a las figuras simbólicas de Bilbao, en una lejana reminiscencia de la tierra paterna.
Ampliando la historia acumulada en el escudo de Bilbao, consignamos la siguiente información: Aunque el escudo de la capital de Bizkaya está dominado por los lobos, el primer diseño fue un puente y un castillo o alcázar -perteneciente a la casa de los Zubialdea, la primera de envergadura que hubo allí-, a los que se añadió un lobo (de “lupus”= lobo o López) en memoria de la casa de Haro, cuyo Diego López de Haro fue el fundador el 15 de junio de 1300, de la villa de Bilbao. Después, los Zubialdea se quedaron sin su torre en el escudo, que fue sustituida en 1366 por orden de Alfonso XI, por la iglesia de San Antón, construida sobre los cimientos de la anterior. Entonces se añadió otro lobo. La iglesia pertenece al estilo gótico, con una torre churrigueresca que es llamada “la Giralda” o “Giraldilla”, habiendo sido concluida a principios del siglo XV, apareciendo unida al antiguo puente. Y cosa curiosa, junto a la iglesia de San Antón estuvo la Plaza Mayor o Plaza Vieja, donde se celebraron corridas de toros, y donde en 1415 el alcalde de la villa cortó la cabeza de don Ochoa de Landaburu, personaje del mismo apellido que del fundador y dueño de la plaza de toros de Acho, y del inspector de dicha plaza cuando se construyó el “Mirador de Ingunza”. Cerca del lugar donde se levanta el actual Puente de San Antón, había uno de madera antes de la fundación de la villa; pero éste y los siguientes que allí se alzaron, sufrieron las crecidas de la ría, hasta el penúltimo, que fue construido en 1870 y volado durante la guerra en junio de 1937.
Para concluir la descripción del escudo de Bilbao, diremos que del 16 de agosto de 1808 hasta el 21 de julio de 1813, los franceses invadieron Bilbao y Vizcaya, después de vencer la heroica resistencia bilbaína en tres oportunidades. Por el heroico comportamiento de sus habitantes, recibió el título de MUY LEAL que sumó al de MUY NOBLE que ya ostentaba desde 1475. Bilbao también sufrió cuatro sitios por las tropas carlistas que apoyaban a Carlos V; después del primer sitio de 20 días y su liberación en 1834, la Reina María Cristina otorgó a la ciudad la capitalidad de la provincia; el segundo sitio duró 9 días y tuvo lugar en 1836, al que siguió el tercer sitio el mismo año, que duró 45 días. Fue entonces que Bilbao ganó el título de INVICTA. El cuarto sitio tuvo lugar en 1874 y duró 8 meses.
En resumen, el aspecto exterior del Mirador de Ingunza junto al río Rímac y el puente Balta, es tan parecido al de la iglesia de San Antón junto al río Nervión y el puente San Antón, que podría asegurarse que don Francisco de Ingunza durante su estadía en Bilbao se inspiro en éste, para luego hacer edificar aquel. ¿Será pura coincidencia?.
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Bibliografía:
1. Piferrer, Francisco.- “Nobiliario de los Reinos y Señoríos de España”. Impreso, tomo V, pág. 78, 1860, Madrid.
2. Pinilla, Ramiro.- “Guía Secreta de Vizcaya”, Edit. Al-Borak S.A., 410 págs., 1975, Madrid.
3. Sesmero Pérez, Francisco.- “Vizcaya”. Edit. Everest, 3ª edic., 205 págs., 1877, León, España.
4. Libro Los Ingunza del Perú y Chile - Edición Conmemorativa por el Bicentenario de su llegada a América. Autor: Manuel Augusto de Ingunza Simoneti.
Características, construcción y modificaciones al diseño original
El año 1858, 92 años después de inaugurada la plaza de toros de Acho, durante el segundo gobierno del Gran Mariscal don Ramón Castilla, el Dr. Francisco E. de Ingunza y Basualdo era poseedor del terreno ubicado en la esquina de los jirones Marañón y Hualgayoc, colindante con la plaza de Acho -llamado “Huerta de Acho”-, el que estaba cercado por un muro de adobe, con puerta en la esquina, en el que había venido funcionando un jardín-recreo, que según contaban los antepasados, tenía una pequeña pila a la entrada y estaba adornado con algunas estatuas de mármol. El terreno estaba constituido por un polígono de seis lados y de forma triangular, con 54.00 m. lineales hacia la calle Peralvillo (Jr. Marañón), 35.50 m. lineales hacia la calle Grandeza (Jr. Hualgayoc), 26.50 m. lineales colindando con la entrada de sombra a la plaza (antiguamente llamada “La Puerta de Luna”), luego un lado de 17.50 m. más otro de 20.00 m. que la circundan, y 7.50 m. lineales colindando con otra pequeña propiedad que la separaba de la entrada de sol a la plaza(antiguamente llamada la puerta de “El Virrey”), lo que totalizaba 64.00 m. de lindero con la plaza de toros. El perímetro total medía por tanto 161.00 m. lineales, y el área total del terreno medía 1,457 m. cuadrados aproximadamente, según el plano original y las mediciones efectuadas por nosotros el año 1989.
El Dr. de Ingunza amplió el terreno adquirido inicialmente, con otro pequeño colindante con la entrada de sol a la Plaza de Acho (Jr. Marañón), que compró al señor Domingo Porta, donde éste tenía: “una pesebrera con su ramada, una acequia, un callejoncito y un jardín”. Este terreno medía aproximadamente 15 m. con frente al Jr. Marañón, 7.50 m. colindando con la anterior propiedad, y 11 m. colindando con la plaza de Acho, terminando en un ángulo agudo junto a la puerta de ingreso a las localidades de sol.
En la actualidad el predio mide 69.70 m. lineales hacia el Jr. Marañón (con 9 tiendas incluyendo la que hace esquina, además de la entrada al Mirador, más 3 puertas en el predio anexado posteriormente; con numeración municipal que vá del Nº 501 al 535); 35.50 m. lineales hacia el Jr. Hualgayoc (con 5 tiendas, con numeración municipal que vá del Nº 218 al 240); 26.50 m. lineales colindando con la entrada de sombra a la plaza, siguiendo tramos de: 17.50 m., más 20.00 m., más de 11.00 m. lineales circundando la plaza de toros, hasta la entrada de sol a la plaza, donde la propiedad termina en un ángulo agudo, totalizando 75 m. de lindero con la plaza de toros. El perímetro total mide actualmente 180.20 m. lineales, y el área total del terreno mide 1,517 metros cuadrados aproximadamente (ver croquis). Hemos advertido que las medidas proporcionadas por otras personas difieren de las verdaderas, incluyendo las consignadas en el plano oficial de la plaza de toros de Acho.
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Croquis de la propiedad donde se encuentra ubicado el “Mirador de Ingunza” (año 1989) |
El día 4 de marzo de 1858 fue suscrito el contrato20, entre el Dr. Francisco E. de Ingunza, propietario del terreno, y el constructor de nacionalidad francesa señor Paul Nicolás Chalón Deshmuilmuielle, donde se estipulaba que el propietario aprobaba el plano elaborado por el señor Chalón, según el cual se levantarían 14 habitaciones con puerta a la calle (8 hacia el jirón Marañón y 6 hacia el jirón Hualgayoc), cada una con su cocina, cuya fachada debía guardar proporción con la calle y las casas de la acera opuesta. En la esquina se construiría una pulpería y hacia la calla Peralvillo se dejaría la entrada al jardín interior, especificándose las características de la construcción y los materiales a ser empleados, estipulándose además que el plazo de entrega de la obra sería el día 1º de setiembre del mismo año, y que el pago se haría en cuatro armadas. El costo total de la obra se estipuló en 6,500 pesos. Posteriormente al contrato se ejecutaron otras obras adicionales, entre las que se especificaba un “Mirador” a ser construido en el jardín, con las características siguientes:
Mirador.-
“Será de forma ochavada; el primer piso fabricado de ladrillos colocados por lo ancho, con puertas de arco; el primer piso se hará trabajado de madera de pino guarnecido con dos puertas y tres ventanas; entablado por lo bajo y por lo alto; la construcción del 1er. piso será ejecutada como la de los cuartos” (o sea, sobre cimientos de piedra con mezcla de cal y arena).
“Para subir al 1er. piso será hecha una escalera de doble evolución, y guarnecida de un pasamano adornado de balaustres torneados; toda la escalera será de madera de roble; será hecha una tercera escalera del 1º al 2º piso, ejecutada en las mismas condiciones que aquella del suelo (piso bajo). Las puertas y ventanas se harán de madera de pino herradas con bisagras de dobleses y cerradas con cerrojos de resorte y por una chapa por cada piso; las puertas serán pintadas después y puestos los vidrios” (sic).
Dimensión del Mirador.-
Cada lado del ochavado tendrá dos varas exteriores (1.67 m.), lo que dá un diámetro de 4 ½ varas (3.76 m.); cada piso tendrá de alto 5 y ½ varas (4.60 m.); las puertas y las ventanas tendrán las dimensiones indicadas en el plano. Todo el Mirador llevará dos manos de pintura del color indicado por el Sr. Ingunza. Todos los trabajos serán ejecutadas con cuidado, solidez y gusto, y el todo conforme al plano aceptado y firmado” (sic). La altura total del Mirador actual con cuatro cuerpos, es aproximadamente de 18.50 m. más la figura que lo corona.
20 Archivo General de la Nación.- “Juicio seguido por el Sr. Dr. don Francisco Esteban de Ingunza con don Paúl Nicolás Chalón sobre cumplimiento de una contrata, e indemnización de daños y perjuicios”. Juzgado de Primera Instancia, 3ª sala, del Dr. Simón Gregorio Paredes. Notaría del Sr. Félix Sotomayor. Julio 1860 – octubre 1861, 88 fojas y 1 plano. Lima. |
Presupuesto estimativo del Mirador.-
| “Albañilería del piso del suelo trabajada con ladrillos puestos por lo ancho;
un solo ancho de ladrillo, contorno 16 varas sobre 6 varas comprendido el
cimiento, son 96 varas vale, comprendido enlucido interior y exterior” |
$ 112.= |
| “Telar de madera (y caña de Guayaquil) hecho como el de los cuartos
puesto en el 1er. piso, superficie 90 varas” |
$ 85.= |
| “Ocho columnas del 2º piso para sostener el techo” |
$ 80.= |
| “Techo de zinc con molduras, banderillas y cielo de madera, estimado” |
$ 75.= |
| “Entablado de pino del 1º y 2º piso” |
$ 42.= |
| “Cuartonería del 2º piso, estimado” |
$ 30.= |
| “Balaustrada del 2º piso, vale, comprendida la moldura,
el todo en madera de pino” |
$ 85.= |
| “Cinco puertas y dos ventanas en madera de pino, fierros,
vidrios y pintura, valen” |
$ 125.= |
| “Las escaleras con pasamano, el todo de pino” |
$ 200.= |
| “Pintura de todo el mirador y de las escaleras” |
$ 130.= |
| Total o importe del Mirador |
$ 964.= |
Las especificaciones anteriores, fueron suscritas en idiomas francés y castellano, con fecha 2 de mayo de 1858 por los señores: Pablo Chalón, constructor, y Francisco E. de Ingunza, propietario, quienes también suscribieron el plano anexo, a la escala de 1:2,200 (en realidad está al 1:150 aproximadamente).
El constructor como hemos visto fué don Paul Nicolás Chalón, nacido el 1º de agosto de 1808 en el Departamento de Aube, Francia, hijo legítimo de don Paul Nicolás Chalón y de doña Magdalena Sofía Deshmuilmuielle; fue casado en primeras nupcias con doña Zaelia Vaillant, con la que tuvo tres hijos llamados: Laura y María, residentes en la ciudad de Troyes (Francia) y Pablo Federico Chalón, constructor, residente en Lima. Don Paul quedó viudo y en Lima contrajo segundas nupcias con doña Margarita Mendiburu, con la que procrearon una hija llamada Margarita Paulina Chalón Mendiburu, nacida en mayo de 187321. Don Paul Chalón falleció de 68 años, el día 6 de febrero de 187722.
(21) Archivo General de la Nación.- “Testamento de don Paul Nicolás Chalón D.”. Escribano: Francisco Palacios; fecha: 24 marzo 1877; protocolo Nº 588, folios: 707 vta, y 1044 y sgtes., Lima.
(22) Parroquia del Sagrario, de Lima.- Partida de defunción de fecha 8 de febrero de 1877, a foja 7. |
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Diseño original del “Mirador de Ingunza”
Año 1858 |
Actuaron como maestros artesanos y operarios de la obra los siguientes:
- Don Manuel Laynes, natural de Chorrillos, 37 años, carpintero;
- Don Francisco Navarro, natural de Chile, 28 años, carpintero;
- Don José Manuel Collazos, natural de Lima, 24 años, carpintero;
- Don Manuel Gómez, natural de Lima, 21 años, carpintero;
- Don Francisco Escobar, natural de Santa, 36 años, albañil; y,
- Don Augusto Mollard, natural de Chamberí, 32 años, pintor.
El traductor personal del Sr. Chalón fué don Octavio Musso. Un vecino del Jr. Hualgayoc fué don Dionisio Ansieta.
El Mirador se empezó a construir según lo estipulado en la contrata, pero cuando la pared tenía aproximadamente vara y media de alto, el Sr. de Ingunza la hizo desbaratar porque no le agradó y mandó que la hicieran de ladrillo y medio de ancho, para lo cual tuvieron que agrandar los cimientos y hacer de nuevo los cuerpos del mirador (testimonio del maestro don José Manuel Collazos). Igualmente, las maderas que estaban cortadas al ancho de 6 pulgadas, que era el ancho de los cimientos, tuvieron que cambiarlas por otras más anchas al haberse engrosado los cimientos a 20 pulgadas.
En un peritaje efectuado al 30 de noviembre de 1860, en el que intervinieron los arquitectos don Manuel Julián San Martín y don Antonio Yraolagoitia, nombrados por el propietario y el constructor respectivamente, para constatar y tazar lo construido en el Mirador, informaron lo siguiente:
“El cuerpo bajo del mirador consta de paredes de cal y ladrillo, con cimiento de lo mismo y piedra de río en un grueso de 19 ½ a 20 pulgadas (45 cm.), hasta la altura de 4 varas 70 (3.93 m.) sobre el suelo, y un encimado de adobería de 31 ½ pulgadas (72 cm.) de altura hasta el entablado del techo; piso enladrillado; dos puertas de medio punto de roble y cedro, y un ventanillo; techo compuesto de viguetas de alerce y tijerales de pellín, entablados con pino. Escalera para el piso superior de quince pasos el tramo central, de ocho pasos el de la izquierda y de veinticuatro pasos el que conduce al segundo piso o tercer cuerpo del mirador”.
“El segundo cuerpo está formado por telares de tijerales de pellín y viguetas de alerce con cítara de ladrillo y caña brava; tiene dos puertas y mamparas, tres ventanas de pino con bastidores, vidrios y herrajes; el techo se compone de dos tablones de alerce, un cuadro de pedazos de vigueta de alerce, otro cuadro de tablas de pino; dos viguetas de alerce cruzadas, y sobre éste siete cuartones de pellín que reciben un entablado de pino”.
“En el tercer cuerpo hay un barandal (exterior ornamental), con recortes y adornos de tabla de pino, ocho columnillas de pellín con asfras montadas en tabla de pino, una escalera central de caracol que conduce al cuarto cuerpo, y techo con cielo raso de pino”.
“El cuarto y último cuerpo tiene un barandal de tabla recortada, ocho pies derechos y un cupulín o techillo con cielo raso y cornisa de recortes, más un remate de zinc. Es de advertir que la fábrica superior del mirador está desplomada y es de muy débil construcción.”
Según manifestó el constructor con fecha 30 de julio de 1860, “el Sr. Ingunza varió el plano y presupuesto, al hacer que se le diera mayor amplitud a la base, después de colocados los cimientos con arreglo al contrato; listos los tres cuerpos, le hizo formar una escalera para ver mejor en el interior de Acho, colocada ésta en el tercer cuerpo quiso que le formara una especie de azotea sobre el techo de este cuerpo, pero como no estuviese ésta al abrigo del sol, le exigió le pusiese un techo aunque fuese de tocullo, pero al hacer esto le obligó a hacerlo de zinc, lo que hizo lo más ligeramente posible, formándose así un cuarto piso que para nada se consideraba en el plano y presupuesto”.
En consecuencia, concluye en que se hicieron las modificaciones principales siguientes:
a) Cambio de la dimensión de la base y cimientos del mirador;
b) Cambio de la estructura de los tres cuerpos;
c) Construcción de un cuarto piso con techo de zinc;
d) Cambio de las paredes del primer cuerpo, de 6 pulgadas a 20 pulgadas de ancho;
e) Colocación de una estatua como remate del techo, con cuyo peso comprometió la estabilidad de la construcción;
f) Cambio del maderaje del 2º cuerpo, de 4 pulgadas a 5 ó 6 pulgadas de grosor; etc.
Posteriormente, el propietario hizo construir un edificio complementario de corte octogonal, adherido al 1º y 2º cuerpo, que le sirvió para dar solidez y estabilidad a la construcción, a la vez que para brindar mayor comodidad con la instalación de una escalera de caracol que termina en el 3er cuerpo, cubierta por una caseta de madera, todo tan bien acondicionado en la parte posterior del Mirador, que pasa desapercibido. Sobre el cuarto piso, la cúpula de zinc quedó aislada como un altillo.
Para concluir este punto, explicaremos que el Dr. de Ingunza cambió repentinamente de idea, variando el proyecto arquitectónico recién aprobado, porque según nos han referido nuestros antepasados directos, al comprar el terreno llamado “Huerta de Acho”, el anterior locatario le aseguró que además tenía derecho a un palco para espectar las lidias de toros, en forma gratuita, que le había concedido el administrador del coso, en agradecimiento por haber consentido que se le cediera una franja de terreno, necesaria para que la Plaza pudiese ampliar sus instalaciones, estableciéndose un corredor que comunicaba las entradas de sol y de sombra. Al querer hacer uso de ese privilegio el Dr. de Ingunza, el concesionario de la Plaza le manifestó que esa facilidad había sido instituida para el anterior conductor de la Huerta de Acho, en agradecimiento a la cesión que le hizo de parte del terreno que tenía arrendado, pero esa concesión era de carácter personal y no era transferible ni heredable. El Dr. de Ingunza tomó entonces la decisión de espectar los toros sin concurrir a la Plaza, lo que logró añadiendo un piso más a su Mirador, lo que motivó una serie de variaciones en el mismo.
Fué concesionario de la Plaza de Acho hasta el 23 de octubre de 1855, el Sr. Pedro Mantilla23; a partir de esa fecha el concesionario fué el Sr. Mateo O’Loghlin, individuo de pésima reputación24, por lo que la Beneficencia Pública de Lima restituyó a don Pedro Mantilla como posesionario de la Plaza de Acho, a partir del mes de mayo de 185725. El Inspector de la plaza de Acho, fué en esos años el señor Juan José Landaburu, nieto del fundador de la Plaza y miembro del Directorio de la Beneficencia Pública de Lima. Fué pues con los señores don Pedro Mantilla y don Juan J. Landaburu, con quienes pudo haber tenido eventualmente alguna discrepancia el Dr. Francisco de Ingunza, lo que habría originado el actual “Mirador de Ingunza”.
(23) Beneficencia Pública de Lima: Archivo General.- Libro de comunicaciones Nº 07018 (Set. 1855 a Oct. 1857); Pág. 23: oficio Nº 518 del 23-10-1855 comunica al Inspector de la Plaza de Acho que es nuevo concesionario el Sr. Mateo O’Loghlin, en reemplazo del Sr. Pedro Mantilla, quien debe hacerle entrega de la Plaza.
(24) Diario El Comercio.- Lima, martes 23 de setiembre de 1856. Dá cuenta de una posible estafa con la venta de entradas para una temporada de zarzuela en el Teatro Principal, por parte de los empresarios Marcone y O’Loghlin, a quien califican de pillo de tomo y lomo.
(25) Diario El Comercio.- Lima, jueves 4 de mayo de 1857. Comunica que la Beneficencia Pública de Lima restituyó a don Pedro Mantilla la posesión de la Plaza de Acho
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